domingo 28 de febrero de 2010

SATSE denuncia la introducción «a traición» en Galicia de la colegiación obligatoria

El Sindicato de Enfermería considera que la ley no afecta a las enfermeras según define la Ley de Ordenación de las Profesiones Sanitarias

SATSE considera que el Parlamente Gallego no tiene competencia en el asunto, que es constitucionalmente exclusiva del Estado


Hasta hoy, la colegiación solo era obligatoria en Galicia para el ejercicio de la actividad privada, permitiendo a los empleados de la administración la opción voluntaria. Sin embargo, la aprobación por sorpresa de la ley 1/2010 del 11 de febrero, que ayer mismo entró en vigor, ha cambiado unilateralmente la situación, obligando partir de ahora a determinados funcionarios sanitarios a colegiarse.

En Galicia, ya hubo anteriormente intentos de imponer la colegiación a los trabajadores sanitarios de la administración, algo que el Sindicato de Enfermería siempre ha considerado absurdo y ha combatido en los tribunales, con sentencias a su favor del Tribunal Superior de Justicia de Galicia y el Supremo.

Los argumentos legales de SATSE se basan en que no tiene sentido atribuir a los Colegios Profesionales la potestad disciplinaria y controladora del ejercicio de la profesión, ya que si la actividad del funcionario se desarrolla bajo la dependencia y por cuenta de la administración, que ya tiene su régimen disciplinario, ésta misma controla sus actuaciones y si se ajustan a las normas de la profesión, sin necesidad de que sean sometidas doblemente a los colegios profesionales. Por otra parte, el sindicato señala que decisiones de esta envergadura sobre la colegiación no son competencia del Parlamento Gallego, ya que existe una reserva legal y exclusiva del Estado.

Según el sindicato, los sanitarios que trabajan en el ámbito sanitario público tendrían que estar exentos de la colegiación. SATSE asegura que la implicación de los Colegios, que intentan lograr por la vía política lo que han perdido legalmente, es meramente recaudatoria, ya que lograr sus objetivos supone unas recaudaciones millonarias, y de ahí su insistencia como grupo de presión.

Para Carmen García Rivas, Secretaria Gral. del Sindicato de Enfermería, resulta evidente que el presidente de la Xunta y el actual equipo de gobierno «ya tenían decidida la medida posiblemente desde antes de las elecciones, a través de los distintos compromisos con determinados colegios profesionales». Según el sindicato, ni siquiera su antecesor, Fraga Iribarne, «fue tan retrógrado, ya que legisló una Ley de Colegios Profesionales para Galicia de carácter voluntario para aquellos profesionales que trabajasen para la Administración Pública, ratificada a través de numerosas sentencias a pesar de lo que dicen los Colegios».

SATSE ha calificado esta modificación de la Ley de Colegios Profesionales por parte del Legislativo gallego del Gobierno de Partido Popular como «prepotente e incoherente institucional y políticamente». El sindicato advierte de que el cambio afecta a numerosos profesionales que se pueden ver afectados por los abusos de los distintos Colegios, y los portavoces del sindicato han declarado que SATSE combatirá tanto a la Consellería de Sanidad como a los colegios para defender los intereses generales de la enfermería y de sus afiliados en particular.